Blog

Guardiana, de sueño a objetivo y de objetivo a realidad.

Hace ya ocho años —parece mentira que sea tanto— que se me vino a la cabeza la idea de Guardiana. Surgió así, de la nada, aunque poco a poco iría construyendo la historia. Por supuesto, no fue una idea definitiva, sino más bien un esbozo que con el tiempo iría tomando forma y convirtiéndose en la historia que ha llegado al papel.

Así, con idas y venidas, y por causas de las que ya tendré más tiempo de hablar, el tiempo fue pasando. Muy poco a poco —más de lo que me gustaría tener que admitir— página a página, la primera parte de la saga, Traición, llegó a ser lo que podéis leer en las páginas que tanto me he esforzado en traeros. No fue una tarea sencilla, para qué os voy a engañar.

Con autores como George R. R. Martin o Patrick Rothfuss teniéndonos en espera durante tanto tiempo, ocho años casi parecen un suspiro. Sin embargo, yo no soy ellos, ¡ojalá ser tan grande como ellos! Fueron ocho largos años de trabajo y de muchas pausas, e incluso hubo largas épocas en las que dejé de escribir por completo. La falta de motivación y mi vida personal me mantuvieron alejada de mi pasión —aunque nunca llegué a dejarlo del todo—, pero a pesar de todo siempre me prometí a mí misma que acabaría el libro; era algo personal.

Todos los escritores empezamos con un sueño, el de publicar un libro. Es un sueño que muchos alimentamos desde pequeños y siempre fantaseamos con publicar con una gran editorial y que a la gente le guste lo que escribimos; queremos hacernos famosos, ser conocidos como nuestros autores favoritos. Como bien dicen, soñar es gratis, y nunca debemos dejar de hacerlo, pero hay que ir más allá. De ahí surge el título de esta entrada.

En mi caso, cometí el error de soñar mucho y trabajar poco. Sea por el motivo que sea, no escribía lo suficiente y eso me retrasaba en mi tarea de convertir un sueño en realidad. Como las cosas no se hacen solas, el tiempo pasaba pero yo no conseguía tener mi libro terminado. Empezaba otras cosas y las dejaba, y así mi baúl de historias pendientes se iba llenando —metafóricamente, claro—.

Por suerte o por casualidad, llegó un momento en el que me comprometí de verdad y todo fue a mejor. Mi compromiso fue efectivo: me marqué el objetivo de escribir todos los días y lo que no había podido hacer en tanto tiempo lo terminé casi sin darme cuenta. El manuscrito de Traición, la primera parte de la saga Guardiana, estaba listo. Ya había conseguir transformar mi sueño en un objetivo.

Todo iba bien y mi objetivo estaba claro, pero ahora me tenía que enfrentar al siguiente paso: corregir el manuscrito. Corregir un manuscrito, teniendo que leer lo que tú misma has escrito, siendo crítica contigo misma, es una tarea realmente difícil, no os voy a engañar; sobre todo si pecas de demasiado perfeccionismo. Nunca está perfecto, siempre hay algo que cambiar. Por ello, las dudas me invadieron y nunca me decidía a revisar mi propio texto. Vuelta a empezar, otra vez igual.

De nuevo, como al fin y al cabo en algún momento de mi vida había decidido que algún día publicaría mi libro, que mi sueño se haría realidad, volví a la carga. Ya he asumido que soy una persona de temporadas, que necesita la motivación en su punto más álgido para poder producir; no pasa nada, cada persona es un mundo, lo importante es saber sacarle partido a nuestra forma de trabajar. Además, aunque sigo luchando contra mi mente, he asumido que nada es perfecto, que siempre habrá algo que se pueda mejorar. No pasa nada, puedo vivir con ello.

Así, paso a paso, corregí el libro. Me llevó tiempo, tengo que admitirlo, pero gracias a mi gran amiga Eva, que se tomó el trabajo de corregirlo y revisarlo conmigo sin recibir nada a cambio —más que una pequeña dedicatoria al principio del libro—, y tras muchas horas de trabajo llenas de dudas sobre qué quedaba mejor, si esto o lo otro, conseguimos un manuscrito definitivo.

       

Ahora venía la parte clave: convertir el objetivo en una realidad. Llegó la parte de enviar el manuscrito a las editoriales. Envié correos y correos, algunos que fueron respondidos y otros que no. En el momento en el que todo parecía ir viento en popa me asaltaron las dudas y me eché para atrás. No quería arriesgarme a publicar un libro y que a la gente no le gustase, que no fuese lo suficientemente bueno. 

A finales de 2019, después de tantos años, puedo decir con orgullo que mi sueño, o más bien ese objetivo que me había marcado, se ha convertido en realidad. Enfrento esta nueva etapa con muchos nervios, pero también con mucha emoción y muchas ganas de seguir escribiendo. Queda mucho por hacer, pero vamos en buen camino.

Podéis conseguir vuestra copia de Guardiana – Traición en Amazon, en la página web de la editorial Platero, en Casa del Libro o pidiéndola en cualquier librería.

Por último, si queréis saber algo más sobre mí, podéis seguirme en mis redes sociales o contactar conmigo a través de la página de contacto.

 

1 comentario en “Guardiana, de sueño a objetivo y de objetivo a realidad.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s